sábado, 8 de mayo de 2010

Mostrándome poco a poco a través de Murphy

Creo, que el destino no es más que una palabra absurda que invento hace unos 300 años probablemente un tal Casanova, para justificar alguno de los encuentros con las más de 130 mujeres con las que dejó escrito que estuvo... Creo que eso de que Dios nos pone en el camino, queda muy bien para las canciones de Maná, pero tiene tan poco sentido como las canciones de Xuxa... Esto me empuja a una conclusión, a una inevitabilidad incluso me atreveria a decir, y es que si algo está marcado en nuestra vida es nuestra posibilidad de cambiar lo marcado, bien es cierto, que según las mil variables (entre las cuales no se encuentra el destino sobra decirlo) que nos influyen como donde nacemos, con quien nos criamos, si somos de cola cao o de nesquik, tenemos mayores o menores opciones de controlar dichas variables, pero, la más poderosa que está en la mano de todos,(o al menos de todos los que se atreven a usarla) que es la de la voluntad. Esta tiene un valor poderosísimo, llámesela voluntad, llámesela libre pensamiento, llámesela fuerza o llámesela Francisca para las amigas Paca. Es imposible resumir la cantidad de fuerzas que se han unido a lo largo de la historia para luchar contra este enemigo común del comportamiento "borreguil", Nazismo, Franquismo, en sus múltiples variables las religiones, las cuales son expertas en el tema de la agresión a la voluntad innata de cada persona, probablemente gracias a sus miles de años de experiencia en el tema, del cual ya se han hecho incontestables líderes torturadores con sus depuradísimas técnicas entre las cuales siento un especial odio por la que nos levanta a las 9 de la mañana los domingos para vendernos la voluntad o la buena nueva de su señor, que dicho de paso, tampoco creo que ellos mismos tengan muchas referencias sobre él, más bien, me recuerdan un poco a "Los Ángeles de Charlie" nunca han visto a ese ¿"Señor"? pero obedecen sus ordenes ciega y fielmente, tienen a un interlocutor para comunicarse con él, el cual en lugar de "Bosley" deciden llamarlo "Papa", (supongo que para usar Bosley les exigian pagar derechos de autor y tal como está la cosa con la SGAE prefirieron usar otro nombre en clave) y sigen sus enseñanzas profundamente hasta el día del juicio final, llámese juicio final, llámese fin de los mundos, llámese Aznar y Bush reelegidos presidentes. Solo me queda añadir ya que no soy tampoco muy dado a que los blogs sean atracones de palabras, sino más bien prequeños trozos, bien para gustar o para disgutar eso me es indiferente, pero no para empachar, que espero que de aquí al próximo post, no me convenza el señor este ni ningún otro para seguir su camino, ya que, citando al gran Murphy: la mayor parte de los caminos transitados, no llevan a ninguna parte... Como disfruto de la influencia de Murphy en Marx, y viceversa.

1 comentarios:

Pequeña Miss dijo...

Nice one, Murphy

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